El Inter apunta a Evan Ndicka para reemplazar a De Vrij, valorado en 40 millones de euros
El Inter de Milán no perdió tiempo. Con la inminente salida de Stefan de Vrij -cuyo contrato expira a finales de junio-, la directiva nerazzurra ya identificó a su reemplazo: el defensa Evan Ndicka, de la Roma. El neerlandés debería firmar con el Panathinaikos de Grecia, y el club milanés quiere tapar el hueco antes de que comience la pretemporada.
La Roma necesita vender para sobrevivir al FFP
La operación solo tiene sentido porque la Roma está acorralada. El club de la capital italiana necesita recaudar 60 millones de euros antes de fin de mes para cumplir un acuerdo con la UEFA relacionado con las reglas del Fair Play Financiero. No es una negociación de mercado común, es una urgencia regulatoria con un plazo definido.
Ndicka, valorado en torno a 40 millones de euros, es una de las salidas más viables para que los giallorossi resuelvan este atolladero. El marfileño es una pieza importante en el esquema defensivo y el equipo regresa a la Liga de Campeones la próxima temporada. Pero las matemáticas no suelen plegarse a la voluntad de los entrenadores.
Movimiento intenso en el mercado del Inter
La ventana de transferencias promete ser agitada para el club que acaba de conquistar el doblete doméstico bajo el mando de Cristian Chivu. Además de Ndicka, el Inter trabaja en múltiples frentes simultáneamente.
El fichaje del lateral derecho Marco Palestra, negociado en 50 millones de euros, debería anunciarse en los próximos días. También hay conversaciones en marcha con el Udinese por el defensa Oumar Solet: las dos partes aún difieren en unos 5 millones de euros, una diferencia que rara vez frena una negociación en esta fase.
Para el mediocampo, el objetivo es Curtis Jones, del Liverpool. El problema: el Inter debe desprenderse antes de Davide Frattesi para equilibrar las cuentas. Es decir, vender para comprar. La lógica clásica del mercado europeo de verano.






