Staveley apunta al West Ham, Saka en duda y Noruega importa 400 kg de queso para el Mundial

La ronda de rumores de transferencias y entretelones de este domingo trajo movimientos a ambos lados del Atlántico: un posible negocio multimillonario en la Premier League, tensión diplomática antes de Inglaterra-Ghana y un episodio curioso sobre la dieta de la selección noruega en Estados Unidos.
Staveley quiere entrar en el West Ham
Amanda Staveley y su marido Mehrdad Ghodoussi, exco-propietarios del Newcastle United, están evaluando una oferta para adquirir el West Ham. La pareja fue pieza central en la venta del club del noreste de Inglaterra al consorcio saudí liderado por el PIF en 2021, una operación que llegó a 305 millones de libras. Ahora, parece que el apetito por la propiedad en el fútbol inglés no se ha enfriado.
El West Ham vive un momento delicado. La salida de David Moyes al final de la temporada pasada y la llegada de Julen Lopetegui no trajeron la estabilidad esperada. Con la franquicia aún intentando afianzarse tras la mudanza al London Stadium, una nueva inyección de capital y gestión podría ser bienvenida. La cuestión es si los actuales dueños, la familia Sullivan-Gold, tienen disposición para negociar.
Saka fuera del entrenamiento, la FA deja a los jugadores decidir sobre el saludo a Partey
En Boston, donde la selección inglesa se prepara para enfrentar a Ghana el martes, dos asuntos dominan la semana. El primero es Bukayo Saka: el atacante del Arsenal quedó fuera del entrenamiento y, según la información disponible, difícilmente sea titular. Tras una temporada intensa con su club, el desgaste físico parece haber pasado factura en el peor momento, a las puertas de un Mundial.
El segundo tema es más delicado. La FA decidió dejar a criterio individual de cada jugador saludar a Thomas Partey durante los protocolos previos al partido. El centrocampista ghanés sigue siendo investigado por la policía británica por una supuesta agresión sexual, acusación que él niega. La entidad inglesa no quiso imponer una postura colectiva, probablemente para evitar la polémica independientemente del camino tomado. Una decisión que, inevitablemente, ya es de por sí un posicionamiento.
Noruega no confía en la comida estadounidense e importa toneladas de queso y pescado
La selección de Noruega se aseguró de que sus atletas no tuvieran que depender de la gastronomía local durante el Mundial en EE. UU. La federación nórdica importó más de 400 kilogramos de pescado y queso para la base estadounidense del equipo. Es una medida que va más allá del capricho: la nutrición es parte central de la preparación de alto rendimiento, y alterar drásticamente la dieta durante un torneo puede comprometer el rendimiento y la recuperación muscular. Varios clubes y selecciones adoptan prácticas similares en viajes largos. Lo que llama la atención aquí es la escala: casi media tonelada de productos especialmente traídos de Escandinavia. Eso dice mucho sobre el nivel de control que las federaciones modernas ejercen sobre cada detalle de la preparación.






