DMZ regresa en Modern Warfare 4 con tres modos y un sistema de caza a jugadores

Cuatro años después de su estreno a medio cocer en Call of Duty: Modern Warfare 2, el modo DMZ recibe un reinicio completo. Infinity Ward promete no un complemento remendado, sino un juego dentro del juego: con un mapa monstruoso, progresión ramificada y una mecánica de recompensas (bounty) que el género aún no ha visto de forma nativa.
De dónde viene todo esto
En 2022, el DMZ surgió como el tercer modo de Modern Warfare 2, después de la campaña y el multijugador. La idea era fresca: coge el botín, sal con vida, no pierdas el equipo. Pero le faltó tiempo de acabado, claramente. El modo acabó quedando como un boceto, mientras los competidores -Arc Raiders, Marathon, Escape From Tarkov- acumulaban profundidad y público.
Ahora Geoffrey Smith, director creativo de multijugador de Infinity Ward, lo plantea de forma directa: “Esta vez hicimos un DMZ de verdad. Tuvimos un poco más de tiempo”. Modesto, pero detrás de eso hay un cambio radical.
Hadjin: Corea, Rusia y una catástrofe nuclear
La acción se desarrolla en el mapa de Hadjin, una enorme zona de exclusión en torno a un reactor nuclear coreano tras un accidente. A ella se conectan áreas más pequeñas en territorio de Rusia y Corea del Norte. La catástrofe ocurre justo después del final de la campaña de Modern Warfare 4, es decir, el DMZ no es una atracción aparte, sino parte de un universo único.
Infinity Ward quiere que el propio mapa cuente la historia. “Los jugadores revelarán los secretos por su cuenta, y eso convierte la localización en un personaje de pleno derecho”, explica Smith. Es una respuesta directa al punto débil del género: los competidores suelen reducir la narrativa a registros de texto y diálogos con comerciantes en el hub.
Tres formas de jugar y por qué importa
El modo se divide en tres variantes de entrada a la partida. Las misiones de trama son las más estructuradas: robo de una caja fuerte, evacuación de un general herido de un hospital, asalto a una base militar. Detalle clave: la mayoría de los jugadores del lobby ejecuta la misma tarea. Esto crea una tensión natural: negociar con un escuadrón ajeno o interceptarle el objetivo final.
Las operaciones dinámicas se generan aleatoriamente a partir de un conjunto de escenarios: destruir un misil antes del lanzamiento, filtrar datos y volar la sala de servidores, eliminar un objetivo especial. Los pasos dentro de cada operación también son aleatorios, lo que reduce la sensación de repetición. Por último, la deambulación libre: entrada sin tarea. Aquí decides: estorbar a los jugadores ocupados o cuidar de tu vida mientras el lobby se distrae con los objetivos.
Sistema de nivel de búsqueda y bounty de PvP
Cuantos más enemigos eliminados, mayor el “wanted level”, inspirado en la mecánica de Grand Theft Auto. El nivel trae consigo el refuerzo de las oleadas de PvE: convoyes, patrulla aérea, enemigos de élite. El sigilo alivia la amenaza: un nuevo aviso alerta cuando un soldado controlado por la IA está a punto de detectarte y da un segundo para esconderse.
Pero la gran novedad es el sistema nativo de bounty de PvP. Cuantos más jugadores reales matas, más famoso te vuelves. Al alcanzar el estatus de buscado, apareces en el radar de quien pagó por tu ruta. Matar a uno de esos jugadores rinde un token con el cuerpo: hay que evacuarlo para recibir la recompensa. Las tablas de líderes semanales clasifican por separado a los cazadores y a los combatientes de PvP más activos. Algo así, en el género, solo lo implementaban modders externos; aquí viene de fábrica.
Modern Warfare 4, con el modo DMZ, llega el 23 de octubre a Nintendo Switch 2, PlayStation 5, PC y Xbox Series X.






