El Milan quiere a Gonçalo Ramos por €70 mi y acelera para cerrar la plantilla antes del 13 de julio

El mercado de fichajes de la Serie A entró en su fase decisiva. Los grandes clubes italianos corren contra el reloj para armar sus plantillas antes del inicio de la pretemporada, y el Milan lidera ese ritmo frenético: el club rossonero quiere cerrar la mayor parte de los fichajes antes del 13 de julio, fecha del regreso a los entrenamientos bajo el mando de Ruben Amorim. El técnico portugués llega a Italia unos días antes y ya trabaja junto a la directiva en la construcción de un grupo con fuerte identidad lusa.
El Milan presiona por Gonçalo Ramos y blinda a Pulisic
El nombre que domina las conversaciones internas en el club milanés es Gonçalo Ramos. El centrodelantero del Paris Saint-Germain está en lo más alto de la lista de prioridades ofensivas, y las negociaciones avanzan en torno a los 70 millones de euros. No es poco, pero la directiva parece dispuesta a respaldar la inversión para entregar al nuevo técnico un atacante de peso europeo.
Por otro lado, Christian Pulisic fue declarado intransferible tras rechazar el Milan una propuesta de 50 millones del New York City FC. Rafael Leão también permanece como pieza fundamental del proyecto. En el capítulo de las salidas, el panorama es más nebuloso: Youssouf Fofana, Ruben Loftus-Cheek e Ismaël Bennacer están en situación indefinida. Santiago Giménez despierta el interés del Porto, que estaría dispuesto a ofrecer cerca de 28 millones más bonos por el centrodelantero mexicano. Además de Ramos, el club monitorea a Nicolas Jackson, del Chelsea, y a Francisco Trincão, del Sporting CP – dos nombres que dialogan directamente con el perfil de juego que Amorim pretende implementar.
Nápoles, Inter, Roma y Juventus: todo el mundo en movimiento
El Nápoles toca dos frentes a la vez. La renovación de Scott McTominay es prioridad, mientras la directiva busca un acuerdo con la Lazio por Mario Gila, colocando a Lorenzo Lucca como posible moneda de cambio. Es el tipo de operación que el mercado italiano adora: dinero más atleta, con todos saliendo satisfechos – en teoría.
El Inter sigue a Eduardo Camavinga, que debería dejar el Real Madrid en esta ventana. La Roma, por su parte, podría negociar a Paulo Dybala: además de una oferta venida de Arabia Saudí, se baraja un regreso a la Juventus, que por otro lado puede perder a Edon Zhegrova – objetivo de la Fiorentina. Los viola trabajan además para fichar a Kristian Thorstvedt y a Cristian Volpato, dúo que Fabio Grosso ya dirigió en el Sassuolo.
El Como sueña alto; movimientos en el resto de la liga
El Como, recién consolidado en la élite, no se conforma con un papel secundario en el mercado. El club de Lombardía sigue a Franjo Ivanovic, atacante del Benfica, y negocia a Trevoh Chalobah con el Chelsea. La distancia aún existe: el Como ofreció 25 millones más bonos, mientras los ingleses piden algo cercano a 30 millones por el zaguero.
Fuera de la Serie A, el Venezia oficializó la llegada del extremo Kornel Lisman, procedente del Lech Poznan, y el Génova se prepara para anunciar al mediocampista suizo Franz-Ethan Meichtry. En la Serie B, el Cesena evalúa a Alessandro Diamanti para asumir el banquillo. El mercado italiano hierve en todas las divisiones. Y apenas ha comenzado.






