Una subasta de camisetas recauda 100.000 € para combatir el cáncer en Bretaña

El martes 7 de julio, el parque de exposiciones de Lanester, una localidad de la región francesa de Bretaña, se convirtió en escenario de solidaridad en estado puro. La asociación Mouillons le Maillot 56, presidida por Olivier Rouzic, realizó una subasta de 39 camisetas deportivas y logró reunir 14.350 euros en una sola noche, además de entregar un cheque de 100.230 euros a la Liga contra el Cáncer.
La camiseta que batió todos los récords
El gran protagonista de la noche fue el uniforme del defensor brasileño Marquinhos, capitán del Paris Saint-Germain. La pieza salió por 2.400 euros, más del doble del récord anterior, que era de 1.188 euros. Quien se la llevó a casa fue un comprador de Caudan, identificado solo como Ditch.
El dato dice mucho sobre el tirón del fútbol brasileño incluso en el interior de Francia. Marquinhos, que defiende al PSG desde hace más de una década y es uno de los pilares de la selección, tiene un nombre que vende – y, al parecer, también recauda. Para el aficionado latinoamericano, que sigue de cerca a las figuras brasileñas en Europa, es un recordatorio de que la camiseta de un jugador puede tener un valor que va mucho más allá del campo.
Año difícil, resultado sorprendente
El camino hasta esa cifra no fue fácil. La asociación afrontó una caída significativa de colaboradores en 2025 – alrededor de un centenar menos en comparación con ediciones anteriores. En junio, el acumulado no pasaba de 40.000 euros. Llegar a más de 100.000 significa, en la práctica, triplicarlo en cuestión de semanas.
“Fue muy difícil este año. Estamos muy orgullosos”, resumió Maud Raclet, de Mouillons le Maillot 56. Sin rodeos. Sin discurso preparado. Solo el peso de lo que habían construido.
Adónde va el dinero
Los recursos entregados a la Liga contra el Cáncer tienen un destino definido. Jean-Michel Bonhomme, del comité lorientés de la entidad, explicó que el dinero sostendrá acciones de apoyo a cuidadores de pacientes con cáncer – un grupo a menudo invisible en las políticas de salud pública. Quince mil euros se destinarán específicamente a la asociación Ysae, que trabaja en ese frente.
Es el tipo de iniciativa que demuestra cómo el deporte puede ser un vehículo de impacto social real – no solo una metáfora de superación, sino una herramienta concreta de financiación para quien lo necesita.




