Alisson Amador lanza «Quarto Universo» con 12 temas grabados en Heliópolis

Compositor y multiartista de São Paulo, Alisson Amador ha llegado al segundo álbum de su carrera con un proyecto enteramente casero: doce temas de autoría propia, todos los instrumentos tocados por él mismo, todo grabado en su apartamento en Heliópolis, en la zona sur de São Paulo. El disco se llama «Quarto Universo» y lleva un mensaje claro contra la lógica de lo efímero que domina la producción cultural en la era de las redes sociales.
Un músico, muchos instrumentos
Amador no llegó a la multifuncionalidad por casualidad. La relación con los instrumentos comenzó a los diez años, cuando tomó por primera vez un teclado. Desde entonces, pasó por el banjo, se sumergió en el rock con la guitarra, tocó percusión en la orquesta del Instituto Baccarelli y estudió guitarra clásica en la Emesp, la Escuela Municipal de Música de São Paulo. Es un recorrido de más de dos décadas acumulando repertorio técnico.
Con más de 500 composiciones en su catálogo, el artista tiene claro qué lo mueve. Grabar el álbum en casa no fue una limitación, sino una elección consciente. «Mientras tanto, voy a grabar el álbum en casa», cuenta él, cuestionando el retorno real que la producción compulsiva para las redes traía a su carrera.
Homenajes a Ailton Krenak y Zahy Tenharã
El álbum no es solo música instrumental: lleva una postura. Entre los doce temas, dos están dedicados a figuras indígenas centrales en la discusión contemporánea sobre identidad y territorio. Ailton Krenak, filósofo y líder del pueblo krenak, ya había inspirado a Amador en su primer trabajo, «Silêncio no Caos», de 2021, cuando el artista musicalizó un poema del pensador.
Zahy Tenharã, activista y artista del pueblo tenharã, entró en la trayectoria de Amador de forma más visceral. La conoció en una obra de teatro dedicada a la relación de ella con su madre. «Es algo muy profundo, y salí de allí en lágrimas», cuenta él. El homenaje en el disco es, así, más que un reconocimiento: es una respuesta emocional transformada en canción.
Resistencia a lo inmediato
«Quarto Universo» llega en un momento en que la industria fonográfica independiente enfrenta la presión de los lanzamientos continuos y fragmentados. Sencillos, playlists, contenido para las Stories: la lógica de las plataformas favorece el flujo constante en detrimento de la obra íntegra. Amador va en la dirección opuesta. Un álbum con estructura, identidad y profundidad, creado en casa, en una de las mayores favelas de América Latina.
Ese gesto tiene peso simbólico. Heliópolis, con cerca de 200 mil habitantes, rara vez aparece como un polo de producción artística en las narrativas culturales de la ciudad. «Quarto Universo» pone al barrio en el mapa, no como escenario, sino como estudio.




