Holloway enfrenta a McGregor en el UFC 329 y asume la culpa de su derrota anterior

Max Holloway está a pocos días de subir al octágono para uno de los combates más esperados del año. El hawaiano se reencontrará con Conor McGregor en el UFC 329, en una revancha que promete ser la pelea de mayor recaudación de 2025. La promoción apostó alto: poner a “Blessed” en primera línea contra el irlandés es una declaración clara de quién genera dinero y atención en el deporte.
El peso del último resultado
Holloway llega cargando el sabor amargo de una derrota con poca controversia. En su combate anterior, por el título BMF, Charles Oliveira lo desmontó con una estrategia de wrestling paciente y eficaz: cinco asaltos en el suelo, sin mucho espectáculo, pero con un resultado claro. La afición quedó insatisfecha. “Do Bronx” recibió críticas duras por pelear de forma tan conservadora con el cinturón de Bad Motherf–ker en juego.
Pero Holloway no entró en el juego. “No soy de los que se quejan”, dijo el luchador. “No puedes enojarte con Charles. Así funciona el negocio.” Ganar importa, claro. Pero Holloway entiende que la forma en que ganas, o pierdes, es lo que determina el tamaño de la siguiente oportunidad. “En el UFC no basta con ganar”, afirmó. “Hay que ganar de forma emocionante. Estamos en el entretenimiento.”
Eso es justamente lo que explica la revancha contra McGregor. Holloway no entró en el UFC 329 por la secuencia de resultados recientes. Entró porque cada vez que pisa la jaula entrega emoción. Con más de 30 peleas en el octágono y solo una mala fase en el radar inmediato, el currículo habla por él. La franquicia ve en Holloway un activo a largo plazo, el tipo de luchador que llena arenas sin importar el rival. Como el MMA crece con fuerza en Argentina y en toda Latinoamérica, y Oliveira es sudamericano, este cruce de historias despierta especial interés en la región.
Por qué el UFC sigue llamando a Holloway
La revancha con el irlandés añade otra capa al contexto. McGregor estuvo alejado un largo periodo por lesión y regresa rodeado de expectativa, y de escepticismo. Holloway, por su parte, es un peso pluma de élite que subió de categoría para disputar el BMF y ahora enfrenta al dublinés en un formato diferente.
Qué esperar del reencuentro con McGregor
El choque entre los dos estilos —la lectura técnica del hawaiano contra la precisión y el poder de nocaut del irlandés— es el argumento deportivo de la noche. El resto es show. Y los dos lo saben muy bien.





