El Inter y el Milan saldan sus deudas con la UEFA y salen del acuerdo de monitoreo

La Cámara de Control Financiero de Clubes de la UEFA cerró el ciclo de análisis de los clubes bajo acuerdos de liquidación – y para los dos gigantes de Milán, el veredicto fue limpio. El Inter y el Milan cumplieron todas las metas financieras impuestas por el órgano europeo y están oficialmente fuera del régimen de vigilancia reforzada. La Roma, por su parte, todavía tiene tarea por hacer.
Qué estaba en juego
Todo empezó en el verano de 2022, cuando el Inter, el Milan y la Roma firmaron acuerdos de liquidación con Nyon tras incumplir la regla de equilibrio financiero. El contexto era pesado: la pandemia había devastado las finanzas del fútbol europeo, y la UEFA llegó a ofrecer estos acuerdos a todos los clubes que superaron el límite máximo de pérdidas, reconociendo que la COVID-19 impidió medidas correctivas a tiempo.
Los números eran expresivos. Los Nerazzurri acumularon un déficit de 488 millones de euros entre 2019-20 y 2021-22. Los Rossoneri, 357 millones en el mismo periodo.
Cuentas en azul, metas cumplidas
El Inter recorrió una trayectoria de recuperación consistente. De una pérdida de 85 millones en 2022-23, la redujo a 36 millones negativos la temporada siguiente y cerró 2024-25 con el primer beneficio de la historia del club: +35 millones de euros. El Milan fue aún más disciplinado: tres ejercicios consecutivos en positivo, con resultados de +6, +4 y +3 millones respectivamente.
Ambos clubes batieron las metas intermedias incluso antes del juicio final. Por eso, nunca fueron penalizados con multas condicionales ni con restricciones de inscripción de jugadores – medidas que la UEFA suele aplicar en casos de incumplimiento parcial. La luz verde de Nyon confirma un giro real, no solo contable.
Qué cambia a partir de ahora
En la práctica, poco. El Inter y el Milan vuelven al monitoreo estándar, igual al de cualquier otro club que disputa competiciones europeas. Siguen obligados a tener a la UEFA encima en cada revisión intermedia. Los deslices puntuales no activarán automáticamente sanciones. Eso abre un margen de maniobra – no ilimitado, pero real – para reforzar la plantilla con más comodidad. El Inter, que salió del rojo histórico, tiene ahora un respiro que no existía hace tres años. El Milan, por su parte, afronta un segundo año seguido sin ingresos de la Liga de Campeones, lo que impone sus propios límites.
La Roma aún corre contra el reloj
El club de la capital presentó un cuadro bien distinto. La pérdida acumulada en el trienio 2023-2025 llegó a 238 millones de euros – cuatro veces por encima del techo permitido, aunque la tendencia es de mejora. El resultado fue una multa de 2 millones de euros en la revisión intermedia, más 4 millones adicionales por superar el índice de coste de plantilla.
El acuerdo de la Roma aún no se ha cerrado. El balance con cierre el 30 de junio también estará bajo escrutinio de Nyon, lo que obliga al club de los Friedkin a generar ingresos significativos con ventas de jugadores antes de fin de mes. El plazo es corto. El margen, aún menor.






