Inglaterra corrió 117 km contra Croacia y Tuchel quiere más

La selección inglesa abrió la Copa del Mundo con una exhibición de alto impacto físico contra Croacia en Dallas, y no fue casualidad. Antes del torneo, el cuerpo técnico trazó literalmente una línea de latitud en el mapa de Estados Unidos para encontrar la ciudad-base ideal: lo bastante calurosa para adaptar a los jugadores, pero sin cocinarlos vivos en los entrenamientos.
La lógica del calor
Thomas Tuchel no llegó al Mundial improvisando. El entrenador estuvo en Estados Unidos el año pasado, durante el Mundial de Clubes, estudiando lo que haría falta para que un equipo europeo ganara en un entorno de calor intenso. El asistente Anthony Barry fue aún más directo: habló de desarrollar un “modelo de juego a prueba de calor”. Para ello, Inglaterra voló temprano a Florida, incluso antes del inicio del torneo, precisamente para que los jugadores aprendieran a sentirse cómodos en la incomodidad.
El resultado apareció en el campo. Según datos de la propia FIFA, los ingleses cubrieron 117 km en total en el partido contra los croatas, un volumen mayor que el registrado por 39 de las otras 47 selecciones en la primera jornada. En sprints en la franja de entre 20 y 25 km/h, Inglaterra acumuló 6,6 km. Solo cuatro equipos hicieron más: Francia, Jordania, Brasil y Austria.
Calor controlado, pero no fácil
Cabe un asterisco: el partido se jugó en el AT&T Stadium, cubierto y climatizado, con una temperatura interior mantenida en torno a los 22°C. Fuera, Dallas registraba 34°C. La protección del techo ayudó, pero no eliminó el desgaste. La humedad dentro del estadio fue suficiente para reventar a varios jugadores. John Stones terminó el partido con calambres en ambas piernas. Tuchel no lo ocultó: “Algunos jugadores sufrieron porque hacía bastante calor y humedad, y el partido fue muy intenso.”
El entrenador, sin embargo, leyó los números de después del partido con evidente satisfacción. “Realmente lo dieron todo. Los jugadores dijeron que era difícil de aguantar. Todos estaban muy cansados en el vestuario, y eso me gusta, porque significa que hicimos algo de verdad.”
El camino aún se va a calentar más
El reto ahora es sostener este ritmo. Los próximos dos partidos de la fase de grupos serán en Foxboro, contra Ghana, y en Nueva Jersey, contra Panamá, estadios sin el mismo sistema de aire acondicionado de Dallas. Las previsiones indican lluvia y temperaturas más suaves en esos duelos, lo que puede aplazar el problema.
Pero si Inglaterra avanza como favorita para liderar el grupo, el guion pasa por Atlanta, Ciudad de México y, posiblemente, Miami en los cuartos de final. Miami no tiene estadio cubierto. Las temperaturas pueden superar los 35°C con una humedad sofocante. Es exactamente ese escenario el que el cuerpo técnico intentó simular desde el comienzo de la preparación, y por qué la victoria contra Costa Rica en Orlando, por 3 a 0, en una tarde calurosa y húmeda, todavía la usan como referencia Tuchel y el veterano Jordan Henderson. “Fue la mejor actuación en un amistoso pretorneo que he visto nunca”, dijo el centrocampista. “Físicamente nos veíamos muy bien.”
La verdadera prueba de fuego, sin embargo, aún está por llegar. Boston el martes es el próximo destino. Y Tuchel sabe que pisar el acelerador durante 90 minutos en el calor americano, jornada tras jornada, es el único camino que está dispuesto a recorrer.






