Nico Williams descarta una salida y quiere cumplir su contrato hasta 2035 en el Athletic

Basta de especulaciones. El extremo vasco Nico Williams dejó claro, desde el centro de entrenamiento de la selección española en Estados Unidos, que no tiene ninguna intención de dejar el Athletic Club, y que, si fuera por él, firmaría para quedarse allí el resto de su carrera. La declaración pone fin, al menos por ahora, a meses de rumores que situaban al jugador en el punto de mira del Barcelona.
La saga del verano pasado todavía resuena
En el último mercado de fichajes, Williams se convirtió en uno de los nombres más codiciados de Europa. El Barcelona presionó con fuerza, y el entorno del jugador llegó a mostrar apertura a las negociaciones. Al final, optó por renovar con el club de Bilbao hasta 2035, una decisión que ahora reafirma con convicción.
“Me siento muy a gusto en el Athletic”, dijo el delantero. “Lo primero que quiero hacer es devolver el cariño que me han demostrado este año. Me gustaría cumplir todo mi contrato; lo firmaría ahora mismo. Pero en el fútbol todo puede pasar. Si dependiera de mí, me quedaría allí el resto de mi vida.”
La salvedad final no pasó desapercibida. Williams reconoce que la decisión final corresponde a la directiva de los Leones, no solo a él. Es una realidad del fútbol moderno: los contratos largos protegen a los clubes, pero rara vez impiden los traspasos cuando hay suficiente dinero sobre la mesa.
Una temporada marcada por el dolor físico
El discurso de fidelidad gana aún más peso cuando se tiene en cuenta el año complicado que atravesó Williams. Sufrió osteítis púbica, una de las lesiones más traicioneras del fútbol, sin plazo fijo de recuperación, y se perdió una semifinal europea crucial. A su vuelta, una lesión muscular sufrida contra el Valencia lo dejó fuera de tres partidos consecutivos de La Liga, ante el Espanyol, el Celta de Vigo y el Real Madrid.
“La pubalgia es increíblemente frustrante. Un día ves la luz al final del túnel y al siguiente te sientes fatal. Esto puede prolongarse indefinidamente”, admitió el jugador. “Esta lesión muscular tiene un plazo definido: tres o cuatro semanas. Me siento bien ahora, pero hay riesgo de recaída.”
Pese a las ausencias, el técnico de la selección, Luis de la Fuente, mantuvo plena confianza en el delantero y lo convocó para la Copa del Mundo de 2026, disputada en territorio norteamericano.
Copa del Mundo: recuperación a ritmo acelerado, pero con cautela
En el estreno español, un frustrante empate sin goles ante Cabo Verde, Williams entró solo en los minutos finales, al 86. Ritmo de juego a cero, cuerpo todavía en proceso de readaptación. El próximo compromiso, contra Arabia Saudita, debería darle más minutos.
“Creo que estaré al 100% antes de los octavos, justo a tiempo para el partido contra Uruguay”, proyectó. “Estamos intentando acelerar la recuperación, pero con cuidado. Volver después de tanto tiempo parado es difícil.” También dejó clara su preferencia táctica: “Para mí, es mejor empezar el partido que entrar en la segunda parte. Pero estaré contento con cualquier función que se me asigne.”
Con 22 años y un contrato de una década por delante en Bilbao, Williams representa exactamente lo que el Athletic Club ha defendido históricamente: talentos formados en casa, fieles a la camiseta. Raros en el fútbol de hoy. Todavía existen.






